Prendas de abrigo para el esmoquin: el capote
20/01/2012
En otros artículos sobre el
esmoquin hemos hablado de su posición frente a las otras indumentarias de etiqueta. Precisamente por ser la
menor dentro de las vestimentas más elegantes. Pero esta indumentaria tiene una ventaja. Por ser una prenda nocturna, el esmoquin permite lucirse bajo prendas de abrigo, que siempre siempre son más lucidas, sobre todo acompañado de bufanda blanca lisa. En esta ocasión traemos una de gran elegancia, a nuestro entender:
el capote.
Puesto que nosotros no la ofrecemos, los profesionales de
Capas Seseña nos han hecho el favor de prestarnos una imagen para ilustrar lo que es un capote; prenda que, muy lejos de estar en desuso, sigue existiendo y los sastres madrileños son una prueba de ello.
Un capote es una pieza de tela que cubre desde el cuello hasta casi los tobillos. No lleva mangas y a veces tampoco esclavina; pero si cuello, ya sea cuello normal de botones o camisero, como el mostrado.
Durante muchas décadas el capote formaba parte del
uniforme de invierno de la Guardia Civil y otros cuerpos militares, como La Legión.
Para el caso del esmoquin, el capote resulta muy adecuado porque:
- Es más fácil de poner y de quitar que un abrigo.
- Resulta más elegante, al estilizar más la figura de quien lo porta.
- Podemos llevar complementos, como flor o incluso prendido, sin dañarlos tanto como con otras prendas de abrigo.
Por supuesto un capote puede abrigarnos tanto o más que un parka, por ejemplo. Nos puede proteger de la lluvia tanto o más que una gabardina... y así seguir con todas las demás opciones de abrigo. Ciertamente es una prendas menos usada en la actualidad que en los años 30 y 40 del siglo XX; pero, precisamente por eso, se ha convertido en un detalle de arraigo y elegancia, no nos cansaremos de repetirlo.
Por todo, resulta una opción muy recomendable para protegernos del frío en Nochevieja y otras celebraciones nocturnas, elegantes y distinguidas.